Letras del Tesoro: Rentabilidad y Comparativa con Depósitos a Plazo

Actualizado el 22 de Octubre 2026
Letras del Tesoro: Rentabilidad y Comparativa con Depósitos a Plazo

Si estás comparando opciones para aparcar tus ahorros con poco riesgo, hay una duda muy habitual: qué compensa más, las Letras del Tesoro o un Depósito a Plazo. Depende del momento, del plazo que elijas y de si valoras más la flexibilidad o la tranquilidad de saber cuánto cobrarás exactamente al vencimiento.

La rentabilidad de las Letras del Tesoro suele llamar la atención cuando los tipos de interés están altos, pero no siempre gana al depósito. La diferencia real aparece al bajar al detalle: una letra a 3 meses no rinde igual que una a 12, y ese matiz cambia bastante la decisión si tu horizonte es corto.

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Qué son las Letras del Tesoro y por qué se comparan tanto con los depósitos

Las Letras del Tesoro son deuda pública a corto plazo emitida por el Estado español. Se compran con descuento (o por encima del nominal, si el tipo sale negativo) y, al vencimiento, recibes el valor nominal. Esa diferencia entre lo que pagas y lo que cobras es tu ganancia.

Un Depósito a Plazo, en cambio, es un producto bancario. Tú entregas un importe al banco durante un tiempo pactado y, al finalizar, recuperas el capital más los intereses acordados. Los dos son productos conservadores, pensados para ahorrar con una rentabilidad moderada y un riesgo contenido.

La comparación es tan frecuente porque compiten por el mismo perfil: personas que no quieren asumir grandes vaivenes, buscan proteger el dinero y prefieren saber de antemano qué opciones hay para plazos cortos. Pero la foto general engaña: dos productos de bajo riesgo se comportan de forma distinta según necesites tu dinero en tres meses o puedas dejarlo un año.

¿Qué rentabilidad tienen las Letras del Tesoro actualmente?

La rentabilidad de las Letras del Tesoro no es fija. Va cambiando según las subastas del Tesoro, la evolución de los tipos de interés y la demanda de los inversores. Por eso, al buscar datos actualizados, verás que cada subasta puede arrojar un resultado distinto para las letras a 3, 6, 9 o 12 meses. El dato que vale es el de la última subasta publicada por el Tesoro, en la que el tipo marginal y el tipo medio ya aparecen en términos anuales: son las cifras que puedes comparar con la TAE de un depósito. Si quieres analizar el contexto más a fondo, revisa Letras del Tesoro: ¿Es buen momento para invertir en deuda pública?

Hay un punto que muchos pasan por alto: el plazo no siempre se comporta como imaginas. A veces la rentabilidad de las Letras del Tesoro a 12 meses supera claramente a la de plazos más cortos, pero en otras etapas ocurre lo contrario o las diferencias son mínimas. Eso influye mucho si estás dudando entre renovar varias veces una letra corta o bloquear el dinero durante más tiempo.

Pongamos un ejemplo con cifras hipotéticas, no con los tipos de estos días:

  • Letras a 3 meses: 2,70%

  • Letras a 6 meses: 2,85%

  • Letras a 9 meses: 2,75%

  • Letras a 12 meses: 2,95%

Si comparas solo la cifra más alta, la letra a 12 meses parece la mejor opción. Pero si crees que los tipos van a subir, quizá prefieras una letra a 3 o 6 meses para reinvertir después a un interés mejor. Si esperas que bajen, cerrar 12 meses puede salirte mejor. La elección no depende solo del porcentaje actual, sino también de tu horizonte y de lo que esperes que hagan los tipos.

Letras del Tesoro vs depósito a plazo: la diferencia está en el plazo

Aquí conviene afinar. Muchas comparativas se quedan en «las Letras del Tesoro pagan más» o «el depósito da más seguridad», y ninguna de esas frases sirve para decidir.

Un depósito suele ofrecer una rentabilidad cerrada desde el principio. Sabes cuánto vas a cobrar, salvo que canceles antes y el contrato contemple una penalización o directamente no permita la cancelación anticipada. En las Letras del Tesoro, si mantienes hasta el vencimiento, también conoces la rentabilidad de compra. La diferencia aparece si necesitas vender antes, porque entonces entra en juego el precio de mercado.

Para verlo mejor, piensa en cuatro horizontes concretos.

Si tu horizonte es de 3 meses

Si necesitas el dinero muy pronto, una letra a 3 meses puede encajar mejor que un depósito de 12 meses con penalización por cancelación. En este tramo corto, las Letras del Tesoro pueden ser muy competitivas, aunque también hay bancos que lanzan depósitos promocionales agresivos para captar clientes.

Si un depósito paga el 2,50% TAE y una letra a 3 meses ofrece un tipo equivalente del 2,70% anual, la letra gana en bruto. Aun así, conviene mirar la operativa. Si te sientes más cómodo contratando online en tu banco habitual y no quieres depender del calendario de subastas, el depósito puede resultarte más sencillo.

Si buscas 6 meses

En plazos intermedios, la comparación se aprieta. Una letra a 6 meses puede superar a muchos depósitos estándar, sobre todo si el banco reserva sus mejores ofertas para dinero nuevo o para clientes vinculados.

Supón que una letra a 6 meses se adjudica en el 2,85% y un depósito comparable ofrece el 2,40%. Ahí la diferencia ya se nota. Para importes altos o para una estrategia de ahorro recurrente, unas décimas cuentan. Muchos ahorradores se dejan esa diferencia por no mirar más allá de la oferta de su banco.

¿Compensa más a 9 meses?

El plazo de 9 meses recibe menos atención, pero puede ser una opción muy útil si quieres cubrir un periodo concreto, como esperar una compra, una mudanza o una oportunidad de inversión. No todos los bancos ofrecen depósitos a ese vencimiento, y ahí las letras pueden tener una ventaja práctica.

Si la rentabilidad a 9 meses queda cerca de la de 12, ganas flexibilidad sin renunciar a mucho rendimiento. Es la forma de no atarte más tiempo del que necesitas.

El caso de 12 meses

La rentabilidad de las Letras del Tesoro a 12 meses suele ser una de las más consultadas porque encaja con el horizonte clásico del ahorrador prudente. También es el terreno natural de muchos depósitos bancarios.

Aquí la comparación debe ser directa: rentabilidad neta esperada, liquidez y condiciones. Pongamos que una letra a 12 meses paga un 2,95% y que el mejor depósito a plazo 2026 que encuentras está en el 2,20%: la diferencia es clara. Si el depósito sube al 3% y además está cubierto por el Fondo de Garantía de Depósitos, ya no hay una respuesta tan evidente. Tu preferencia por la simplicidad o por la flexibilidad pesará más.

¿Son seguras las Letras del Tesoro frente a otros productos de ahorro?

Sí, se consideran un producto de riesgo bajo. Están respaldadas por el Estado español, mientras que los depósitos bancarios están protegidos, hasta ciertos límites, por el Fondo de Garantía de Depósitos.

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La diferencia está en el tipo de riesgo. En un depósito, el capital y el interés están fijados en el contrato y el riesgo es que el banco no pueda devolverlo. En una letra, el riesgo es el del Estado, y aparece otro distinto si vendes antes del vencimiento: el precio de venta puede ser mejor o peor que el de compra. Si la mantienes hasta el final, ese riesgo desaparece.

Para un perfil conservador, los dos productos pueden tener sentido. La mejor elección depende menos del miedo al riesgo y más de la necesidad de liquidez, del plazo y de la oferta disponible en cada momento.

Cómo comprar Letras del Tesoro en España

Si te preguntas cómo invertir en Letras del Tesoro en España, tienes varias vías: la sede electrónica del Tesoro, el Banco de España con cita previa o un banco o bróker que actúe como entidad gestora. La sede electrónica y el Banco de España te ahorran las comisiones de un intermediario; un banco o bróker es más cómodo si ya operas con esa entidad, pero puede cobrarte sus gastos.

El proceso básico suele seguir estos pasos:

  1. Revisar las próximas subastas de Letras del Tesoro y la fecha límite de solicitud.

  2. Elegir el plazo: 3, 6, 9 o 12 meses.

  3. Presentar una orden competitiva (fijas el precio que estás dispuesto a pagar) o no competitiva (aceptas el precio que salga de la subasta).

  4. Esperar al resultado de la subasta y al precio de adjudicación.

  5. Mantener la inversión hasta el vencimiento o vender antes en el mercado secundario si lo necesitas.

Si no quieres complicarte, puedes usar un simulador de Letras del Tesoro para estimar cuánto podrías ganar según importe y plazo. Es útil para comparar rápidamente con un depósito, sobre todo si estás decidiendo entre dejar el dinero tres meses o un año.

Fiscalidad: qué cambia entre una letra y un depósito

La fiscalidad de las Letras del Tesoro y la de los depósitos comparten una base: los rendimientos tributan como rendimientos del capital mobiliario en el IRPF. Es decir, las ganancias pagan impuestos dentro de la base del ahorro.

La diferencia práctica no suele estar tanto en el tipo impositivo como en cómo se materializa el rendimiento. En un depósito, el banco practica la retención automáticamente sobre los intereses: cuando cobras, ya está descontada. En las Letras no hay retención a cuenta; el rendimiento se declara íntegro en la Renta y lo pagas al hacer la declaración, así que conviene no perderle la pista. En los dos casos, la ganancia es la diferencia entre lo que cobras y lo que pagaste.

Si tu objetivo es comparar rentabilidades reales, no te quedes en la TAE o en el rendimiento bruto. El dato que de verdad te ayuda a decidir es cuánto te queda limpio después de impuestos y comisiones, si las hay.

Cuándo te conviene más un depósito a plazo

El depósito puede ser una mejor opción si prefieres no complicarte, no quieres seguir subastas y valoras contratar todo desde tu banco con una rentabilidad cerrada de entrada. También gana atractivo cuando las entidades lanzan promociones fuertes para captar nuevos clientes.

Hay otro detalle poco comentado: algunos depósitos permiten una planificación muy cómoda si estás construyendo un colchón de ahorro. No necesitas estar pendiente de precios de mercado ni decidir si reinviertes tras cada vencimiento corto. Para mucha gente, esa simplicidad pesa tanto como unas décimas de interés.

Si quieres profundizar sobre cómo funcionan y elegir el más adecuado, consulta nuestra Guía completa de depósitos a plazo fijo y rentabilidad.

Cuándo te convienen más las Letras del Tesoro

Las letras suelen destacar cuando el Tesoro está pagando por encima de los depósitos bancarios comparables, algo que ocurre en determinados ciclos de tipos. También encajan bien si quieres repartir el dinero en varios vencimientos y aprovechar mejor cada horizonte temporal.

Por ejemplo, si tienes 12.000 euros, no estás obligado a ponerlo todo a 12 meses. Podrías dividirlo entre letras a 3, 6 y 12 meses para combinar liquidez y rendimiento. Esa estrategia escalonada permite no quedarte bloqueado y, al mismo tiempo, aprovechar distintos niveles de rentabilidad. Es una forma bastante práctica de ajustar la inversión a tus necesidades reales, no a un plazo estándar.

La mejor elección no siempre es la más obvia

En la comparación letras del Tesoro vs depósito a plazo, no hay un ganador fijo. Hay momentos en los que las letras baten con claridad a los depósitos, y otros en los que un buen depósito promocional les planta cara o incluso las supera.

La clave está en comparar por el plazo exacto que necesitas, no por una idea general de «producto más rentable». Si tu dinero va a estar parado tres meses, compara tres meses. Si puedes esperar un año, mira 12 meses y calcula el neto tras impuestos. Ese enfoque, más concreto y menos automático, suele llevar a mejores decisiones.

Antes de mover tu dinero, revisa estos puntos: la rentabilidad neta que te ofrecen hoy, lo que pasa si necesitas el dinero antes, cómo tributa cada opción y quién responde si algo va mal. Con esas respuestas, elegir entre Letras del Tesoro y depósito deja de ser una apuesta y se convierte en una decisión mucho más clara.

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